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miércoles, 15 de junio de 2011

ORIGEN DEL TÉRMINO "CHINGAR"

Es una de las palabras más prolíficas del español mexicano, pero también de orígenes más discutidos. Mientras que para la Real Academia de la Lengua Española (RAE) "chingar" viene del caló ibérico "chingarar" (pelear), Carlos Montemayor y otros investigadores nahuatlatos encuentran su origen en el idioma de los aztecas. Para ellos procede de tzinco (en el ano) para referir una molestia muy grande en ese lugar, quizá producto de una violación. Chinana, otra palabra náhuatl con el mismo origen, aún se emplea en zonas rurales del DF y Estado de México como sinónimo de relaciones sexuales.
     En el español mexicano "chingar" significa por igual molestar, vencer, tener relaciones sexuales, descomponerse, violar, mayoritear, terminarse, etc. Sus derivados "chingón", "chingo" o "chingada" también abarcan múltiples ideas: el mejor, muchísimo, de lo peor, lejísimos, etc.
     Ninguno de estos sentidos es explicado con el origen propuesto por el RAE. Mientras que en español ibérico "chingar" es pelear,  el término mexicano tiene que ver más con la dominación de algo o alguien sobre lo demás: una violación masculina. A fin de cuentas, es probablemente un mismo término que tuvo varios orígenes diferentes para cada significado y que coincidió finalmente en un vocablo igual al paso de los siglos.

Forma original en náhuatl: tzinco

  • tzintli = ano, parte trasera
  • -co = partícula locativa, en el...


Chingar en la literatura
"La Chingada es la madre que ha sufrido, metafórica o realmente, la acción corrosiva e infamante implícita en el verbo que le da nombre", es la definición que dio Octavio Paz, premio Nobel de Literatura en un ensayo que le dedicó a dicho verbo.

jueves, 30 de julio de 2009

DEL NÁHUATL AL ESPAÑOL

Cuando los españoles llegaron a América su idioma se enriqueció profundamente. Del quechua hablado en Perú y Bolivia tomaron palabras como puma o papa; del guaraní hablado en Paraguay, sur de Brasil y norte de Argentina tomaron piraña o jaguar; del taíno caribeño pasaron al español palabras como huracán, barbacoa, henequén o tuna.

Las lenguas habladas en el México prehispánico también colaboraron en buena medida a ampliar el léxico de Hispanoamérica: huarache viene del purépecha, tanto como chicle viene del maya a través de un préstamo al náhuatl. De hecho, el náhuatl es el segundo idioma (tras el taíno) que más términos ha regalado al español. Nombres de países como Guatemala o Nicaragua provienen del náhuatl así como otros términos de uso mundial tales como tequila, quetzal, cacao, chocolate o marihuana. Incluso el Instituto "Motolinía" tienes sus raíces náhuatl. Hoy este idioma es aún hablado por más de 1,3 millones de mexicanos (la lengua indígena más extendida del país).

Aquí una lista breve de algunas palabras que ni nos imaginamos que ya eran pronunciadas por nuestros antepasados aztecas hace 600 años o más. Cuidado, no todas las palabras de esta lista son de uso general en el español de toda Hispanoamérica; algunas de ellas son solo pronunciadas en contextos mexicanos.

No todas las palabras coloquiales que usamos son de origen náhuatl, maya u purépecha. Por ejemplo: "chamba" es un barbarismo del inglés, "huerco", "desconchinflado" y "güero" son originalmente palabras latinas, "falluca" es de origen francés y "chancla" viene del persa.